
Recuerdo la primera vez que ví una computadora con Internet. Era a principios de los 90. Por supuesto que no me dejaron agarrar el teclado siquiera. “En este momento no hay más de 20 computadoras que tengan internet en la ciudad”, dijo el entonces director de mi escuela de computación, mientras esperábamos pacientemente por más de un minuto a que terminara de cargar la página de AT&T.
Para ese entonces ni siquiera sabíamos qué era un MP3 y en las calles de la ciudad podía haber todo tipo de negocios, menos sitios que rentaran computadoras para acceder a Internet. Casi todas las páginas eran estáticas, es decir, solo mostraban información de texto con imágenes y lo más cercano a una animación eran textos que se desplazaban horizontalmente y algunos GIF animados y créanlo, eso hacía lucir “bien” a una página.
Es impresionante cómo ha crecido Internet en los últimos años. Aunque no es un software, se hablan de diferentes versiones de la web. Del 2004 en adelante (más o menos) se le ha catalogado como una “Web social” o Web 2.0, refiriéndose a una red abierta de compartimiento de datos, solo que en lugar de compartir documentos, se enfoca principalmente a enlazar personas, organizaciones y conceptos. Poco a poco el miedo a comprar en línea va desapareciendo; hay servicios verdaderamente útiles como los mismos blogs o las enciclopedias en línea, las cuales son el resultado de la colaboración de cientos de miles de personas alrededor del mundo; la libertad de expresión ha alcanzado un nuevo significado con fenómenos como Youtube, Blogger, Myspace, Flickr, etc.
Pero, ¿qué otras innovaciones le esperan a la web?. Bien, según Berners-Lee, considerado como el padre de internet y actual director del World Wide Web Consortium, el próximo internet debería hacer los datos accesibles a la inteligencia artificial (metadatos) para que ésta pueda manipular esos datos y analizarlos. A esto le llama “Web semántica” o “Web 3.0″, aunque esto no es oficial pues apenas y nos estamos acostumbrando a la Web social.
Un ejemplo sería el fortalecimiento de los motores de búsqueda actuales. Imaginen que puedan buscar a algún servicio automotriz dentro 30 kilómetros a la redonda de su domicilio y ver un comparativo de precios por tipo de servicio que ofrecen; o que con una búsqueda como “Hilton, Paris” el motor de búsqueda sepa diferenciar si lo que queremos es información del hotel Hilton en la ciudad de París o información acerca de la millonaria y excéntrica Paris Hilton. Otro ejemplo sería si ustedes, chicas, tuvieran la fotografía de una falda y quieran buscar una blusa que combine con la falda en dicha fotografía, solo tendrían que seleccionar la prenda en alguna página (digamos www.like.com) y enseguida les aparecerían catálogos completos de la blusa que buscan, en dónde la pueden comprar o apartar. Bueno, todo esto ya está haciéndose realidad y solo es el comienzo de lo que se espera sea la próxima generación de Internet.
Debemos estar conscientes que toda la información que pueda servir para tal propósito, debe ser estandarizada para poder ser accedida y es ese uno de los principales problemas con lo que se topa el esquema del señor Lee. Muchas compañías son líderes en su rama y tienen sus datos almacenados de manera distinta entre si y no permiten a ningún servicio web acceder a ellas (en toda su extensión) por lo que tendrían que estandarizarse; la mayoría va a pensarlo dos veces antes de hacer un movimiento como ese. ¿Por qué tener que adaptar sus datos a un estándar si les va muy bien hasta ahora?
Si todo estuviera de forma más organizada podrían lograrse muchos beneficios, mejores servicios y más baratos para los usuarios. Habría más competencia entre las empresas, lo cual representa mejoras en los precios y la calidad de los productos; habría menos ambigüedad y podríamos tener mejores resultados al buscar con “lenguaje natural”; los contenidos serían mejores y se gestionaría casi todo inteligentemente.
Por lo que entiendo, hasta hace algunos años todos hemos llenado a Internet de información (mucha información). Pero la mayor parte de este conjunto de datos puede resultarnos mucho más útiles si se depurara, ordenara y relacionara de manera que podamos acceder a ellos y visualizarlos casi a conveniencia.
Por mi parte, opino que esto beneficiaría al principio a las grandes corporaciones, que tienen la capacidad de organizar (o migrar) grandes volúmenes de información y de reestructurar sus páginas a una estandarización de tal índole. Espero que este nuevo esquema también permita a cualquier principiante integrarse fácilmente a los resultados dentro de los motores de búsqueda y puedan obtener provecho también. Evidentemente, como usuarios también nos veremos beneficiados pues si nos damos cuenta, hay una tendencia a brindar servicios gratis y no necesariamente en la red todo lo que es gratis es de mal calidad. En fin, hay mucho que decir con respecto a este tema, y esto tan solo es una pequeña introducción. Para más información sobre la web semántica aquí les dejo estos links:
http://www.w3.org/2001/sw/
http://es.wikipedia.org/wiki/Web_semántica